Dossier La evolución de la guerra irregular desde el siglo XIX a la actualidad

 

Dossier The Evolution of Irregular Warfare from the 19th Century to the Present Day

Alberto Guerrero (coordinador)

Universidad Rey Juan Carlos, España

baybars91@gmail.com

Un grupo de personas junto a un caballo

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Militares guyaneses en un punto de control en las afueras de Santa Rosa Mission, Guyana el 1 de enero de 1986.

 

Introducción

Este dossier se centra en el análisis de la guerra irregular, específicamente en la Edad Contemporánea, un fenómeno complejo que se origina en las guerras de independencia española y estadounidense. Sin embargo, sus raíces se remontan a los siglos xvi y xvii, donde encontramos los primeros escritos sobre el tema en autores españoles y franceses, como Bernardino de Mendoza, Santa Cruz de Marcenado y Paul Hay du Chastelet (Miron, 2019: 256). Este tema se encuentra enmarcado en un debate aún no resuelto, que se mantiene relevante debido a la actualidad de la cuestión.

En ocasiones, las guerras irregulares no se han realizado entre Estados y, por tanto, no se ciñen a las doctrinas clásicas del arte de la guerra. Nos referimos a conflictos protagonizados por grupos guerrilleros que pretenden hacerse con el poder en sus países mediante la vía violenta, como ha sucedido frecuentemente en Latinoamérica. No obstante, también se han dado casos entre Estados con poderosas fuerzas armadas que han atacado a otros más débiles militarmente, obligándolos a utilizar tácticas de guerrilla. Estos conflictos asimétricos se caracterizan por la explotación de la ventaja estratégica derivada del conocimiento del terreno por parte del actor agredido. Esta asimetría ha sido una constante a lo largo de toda la historia militar, sorprendiendo a muchos tratadistas militares. La mayor parte de las naciones implicadas no elaboraron durante mucho tiempo doctrinas militares sobre un tipo de guerra que atentaba contra los valores clásicos del honor militar, lo que puede ser una de las razones que ayuden a explicar esa falta de interés por el estudio de las guerras irregulares que fue particularmente notable durante el siglo xix, aunque también persistió en el xx. En ese contexto, la mayoría de los manuales y enseñanzas de las academias militares se enfocaban predominantemente en las guerras regulares, siguiendo el modelo de conflictos que prevalecieron en Europa durante gran parte del siglo xix. Es importante señalar que los reglamentos militares no abordaban la guerra irregular, ya que estaban destinados a preparar la lucha contra unos enemigos que seguían tácticas más convencionales (Guerrero, 2023).

En general, las potencias occidentales con modernas fuerzas armadas han tratado de dominar a sociedades menos avanzadas, lográndolo en la mayoría de los casos, aunque sufriendo en ocasiones derrotas humillantes. Ejemplos notables incluyen la derrota británica frente a los zulúes en Isandhlwana (1879), la italiana en Adua en 1896 ante los abisinios o la de los españoles en el Barranco del Lobo y Annual frente a los rifeños ya en las primeras décadas del siglo xx, entre las más relevantes (Guerrero, 2024a: 226). No obstante, a pesar de haber sido un tipo de guerra frecuente en países como Francia, Reino Unido o la propia España, han merecido escasa atención por parte de la historiografía militar, motivo de peso para plantear este dossier.

La guerra irregular abordada en el período de estudio elegido está estrechamente vinculada con el proceso de expansión colonial ocurrido durante la segunda mitad del siglo xix, con escenarios principales en los continentes africano y asiático, así como en las antiguas posesiones españolas en América. También se destaca la expansión norteamericana por el Oeste y su enfrentamiento contra las tribus nativas como un ejemplo de guerra irregular o asimétrica. Este periodo de expansión, narrado por Hobsbawm en La era del imperio, estuvo marcado por tintes raciales y de darwinismo social. Este fenómeno no se limita al mencionado periodo, sino que se extiende también a las primeras décadas del siglo xx y, sobre todo, durante y después de la Guerra Fría, momentos en los que surgieron un sinfín de movimientos guerrilleros que obligaron a crear un corpus doctrinal para hacer frente a la guerra irregular (Guerrero, 2024a: 226).

A partir de la Segunda Guerra Mundial y el subsiguiente proceso descolonizador, las guerras irregulares y la denominada insurgencia comenzaron a recibir especial atención en los círculos académicos y militares. Una de las causas principales de este interés radicaba en el “pésimo historial que las fuerzas armadas, tanto internas/nacionales como expedicionarias habían logrado al abordar este tema” (Miron, 2019, 256). Se desarrollaron dos enfoques distintos para abordar este desafío. Uno se orientó a la destrucción del enemigo, mientras que el otro se enfocó en ganarse a la población (Miron, 2019). La noción de “ganar los corazones y las mentes” surgió por primera vez en los años 50, en el contexto de la insurgencia malaya, cuando el mariscal Gerald Templer pronunció la famosa frase: “… la respuesta no está en introducir más tropas en la jungla, sino en los corazones y en la mente de la población” (Calvo, 2010).

En el siglo pasado, uno de los primeros en intentar definir la guerra asimétrica, que compartía similitudes con la guerra irregular, fue el coronel francés Roger Trinquier, quien luchó en Indochina y Argelia y tenía una amplia experiencia en ese campo. Trinquier advirtió en su famosa obra La guerra moderna la nula preparación del Ejército francés para enfrentarse a un adversario que “utilizaba armas y métodos” que el propio Ejército desconocía (1981: 19). Durante el periodo de la Guerra Fría también aparecieron las estrategias revolucionarias, siendo Mao Tse-Tung su principal representante. Mao puede ser considerado un ideólogo de la “guerra prolongada”, modelo adoptado exitosamente por Vietnam en sus guerras contra Francia y EE. UU. La esencia de esta estrategia radicaba en la creencia de que se podía derrotar al adversario llevándolo al agotamiento (Guerrero, 2024b). La guerra revolucionaria se refería a la obtención del poder político a través del empleo de las armas. Sin embargo, no había que confundir guerras revolucionarias y guerrillas, ya que las tácticas guerrilleras eran solo un medio para desarrollar las guerras revolucionarias (Shy y Collier, 1991). El joven oficial francés David Galula tuvo la oportunidad de observar de cerca la aplicación de los conceptos de guerra revolucionaria en China. Más tarde, fue testigo del colapso de la insurgencia comunista griega (1946-1949) y de otros conflictos de insurgencia y contrainsurgencia en regiones como Indochina, Malasia y Filipinas. Su experiencia militar también incluyó un destino en Argelia. Después de abandonar el Ejército, se trasladó a Estados Unidos, donde pasó a trabajar en el Centro de Asuntos Internacionales de la Universidad de Harvard. Fue en este contexto donde escribió Contrainsurgence Warfare Theory and Practice, una de las obras más importantes para la lucha contrainsurgente. A pesar de no ser un libro muy conocido, fue tan significativo que contribuyó notablemente a la elaboración del manual estadounidense FM 3-24 sobre contrainsurgencia, que plasmó la doctrina oficial de contrainsurgencia estadounidense en 2006 (Herrero, 2012).

En resumen, dentro de estos enfrentamientos desiguales existe una gran variedad de casos y prácticas, que es precisamente lo que este dossier busca explorar. El debate existente en la actualidad en torno a la guerra irregular es enriquecedor, interdisciplinario y complejo, especialmente considerando que el periodo seleccionado para este estudio abarca desde la guerra de la Independencia española hasta el actual fenómeno del terrorismo yihadista.

Los tres artículos reunidos en este dossier analizan diversas experiencias de guerra irregular. En primer lugar, el artículo de Daniel Macías y Rafael Herrera examina la lucha de los carlistas contra los isabelinos en la región del Maestrazgo, resaltando cómo esta forma de guerra, caracterizada por una movilidad y flexibilidad extremas, así como por una notable capacidad de adaptación al terreno montañoso, fue aprovechada de manera efectiva para enfrentarse a un ejército mucho más numeroso y mejor equipado que el carlista.

En segundo lugar, el trabajo de Alberto Guerrero se centra en la resistencia rifeña liderada por Abd-el-Krim contra el Ejército español entre 1921 y 1927. Este conflicto constituye, como indica el autor, uno de los primeros ejemplos modernos de guerra irregular, que posteriormente sirvió de modelo para otros movimientos insurgentes en su lucha contra las potencias occidentales. Así, los combatientes del Rif pueden considerarse precursores de los revolucionarios modernos.

Finalmente, el artículo de Julio Alberto Alfonso González examina el considerable desafío que las guerras coloniales entre 1961 y 1974 representaron para Portugal, uno de los países más pobres de Europa, enfocándose en su intervención en Angola. El estudio describe el proceso de adaptación del Ejército portugués a un tipo de conflicto no convencional, detallando la formación de unidades contrainsurgentes que desempeñaron un papel clave en el conflicto, causando significativos daños al movimiento insurgente angoleño.

 

Referencias bibliográficas

Calvo, J. L. (2010). Contrainsurgencia: corazones, mentes y ventanas de oportunidad. Ejército, (833), 6-12.

Guerrero, A. (2023). La guerra irregular en el pensamiento español decimonónico (1863-1898). Revista Universitaria de Historia Militar, 11(23), 16-39.

Guerrero, A. (2024a). Reseña del libro de A. Madueño y P. Panera (eds.), Combatientes en las guerras coloniales. Historia Actual Online, (65), 221-230.

Guerrero, A. (2024b). El pensamiento estratégico en la Edad Moderna y Contemporánea en A. Colom y A. Bueno (coords.), La transformación de la guerra en el siglo XXI. Estudios estratégicos para su comprensión. UNED-IUGM.

Herrero, J. V. (2012). David Galula y la brújula de la contrainsurgencia. Ejército, (860), 46-52.

Miron, M. (2019). La guerra irregular y cómo contrarrestarla: una perspectiva comparativa entre los enfoques centrados en el enemigo y en la población. Revista Científica General José María Córdova, 17(27), 456-480.

Shy, J. y Collier, T. W. (1991). Las guerras revolucionarias en P. Paret (coord.), Creadores de la estrategia moderna. Desde Maquiavelo a la Era Nuclear. Ministerio de Defensa.

Trinquier, R. (1981). La guerra moderna. Ediciones Cuatro Espadas.